24 May, 2013

Enviado por en Desarrollo Personal | 0 Comentarios

Escucha tu voz interior

A las personas les encanta opinar de todo y cada uno tiene su propia opinión. Difícil es conformar a todos con tus acciones.

No importa lo que la gente pueda decir de ti. Lo importante es que escuches tu voz interior, hagas lo que a tu conciencia y a tu corazón les parezca justo.

tu voz interior

No te avergüences de hacer lo que consideras correcto; y si en un futuro te das cuenta que algo de lo que hiciste fue un error, no te culpes, ya que si en su momento fue lo que decidiste escuchando tu voz interior, hiciste lo correcto. 

 
No caigas en el hábito de hacer en tu vida lo que desean los demás porque “Cada segundo que inviertas en los sueños de otro, te estás apartando de los tuyos.”

 
Cierra tus oídos a las diferentes opiniones que no están en coherencia con tu voz interior.

En el siguiente relato entenderás claramente como cada uno percibe de manera diferente la misma situación.

 

 

” Eran un anciano y un niño que viajaban con un burro. Caminaban al lado de él cuando atravesaban un pueblo. Un grupo de niños se rió de ellos gritando:


– ¡Mirad qué par de tontos! De manera que tienen un burro y van los dos andando. Por lo menos el viejo podría subirse a él. Entonces el anciano se subió al burro y ambos siguieron la marcha. Al pasar otro pueblo, algunas personas se indignaron al ver al viejo sobre el burro y dijeron:


– Parece mentira. El viejo cómodamente sentado en el burro y el pobre niño caminando. Viejo y niño intercambiaron sus puestos. Al llegar a la siguiente aldea, la gente comentó:


– ¡Esto sí que es intolerable! El muchacho sentado en el burro y el pobre anciano caminando a su lado. Puestas así las cosas, el viejo y el niño se subieron al burro. Poco después venían un grupo de campesinos por el camino. Les vieron y les dijeron:

tu voz interior
– ¡Es vergonzoso lo que hacéis! Vais a reventar al pobre animal. El viejo y el niño tomaron la determinación de cargar al burro sobre sus hombros, pero entonces la gente se mofó de ellos diciéndoles:


– Nunca vimos una gente tan boba. Tienen un burro y en lugar de montarlo, lo llevan a cuestas. De repente el burro se revolvió con fuerza y se desplomó a un barranco, hallando la muerte. El viejo, súbitamente, instruyó al muchacho:


– Querido mío, si escuchas las opiniones de los demás y les haces caso, acabarás más muerto que este burro. ¿Sabes lo que te digo?

 

Te dejo una reflexión:

No te apresures en tu camino, ni sigas los pasos de otros.
Siéntate, descansa un momento y escucha tu voz interior.

 

 

firma-karina-lopezKarina López

 Departamento de Redacción  
Academia del Pensamiento

 

 

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